calidad de vida, deportes de resistencia, entrenador, estrés, salud, sobreentrenamiento -

Sobreentrenamiento

Aunque pienses "a mí no me va a pasar", nadie está exento y como sabemos la gravedad de ello, hoy os vamos a ampliar información sobre este tema. El SOBREENTRENAMIENTO, qué es, cómo se produce, cómo podemos evitarlo, etc

El Colegio Americano de Medicina Deportiva define el sobreentrenamiento como el resultado de un entrenamiento excesivo del cuerpo, tanto psicológica como físicamente.

El deportista sobreentrenado muestra ciertas características físicas y psicológicas que reducen su rendimiento, le predisponen a sufrir lesiones (desde sobrecargas hasta fracturas por estrés. Estas últimas tardan hasta 5 meses en curarse) y lo incapacitan para la competición e, incluso, para el simple disfrute de los entrenamientos.

Cuando empezamos a estar sobreentrenados, como se produce una bajada de rendimiento, nuestra primera reacción es aumentar la intensidad del entrenamiento. Con esta medida, lo único que se consigue es aumentar los síntomas de sobreentrenamiento creando un círculo vicioso frustrante para el deportista que termina derivando en tediosas lesiones.

Ciertos grupos de deportistas son más propensos a mostrar síntomas y signos de sobreentrenamiento. Por ejemplo, los deportistas de competición suelen tender a pasar más tiempo haciendo entrenamientos intensos que van en aumento a medida que avanza la temporada de competiciones, a la vez que disminuyen los períodos de descanso y recuperación necesarios.

Es muy habitual encontrarse casos de sobreentrenamiento entre aquellos (deportistas o no) que intentan ponerse en forma rápidamente. Al aumentar la intensidad de los entrenamientos, aumenta el riesgo de lesión, pero NO mejora la forma física. Cualquier deportista que presente una serie de lesiones continuas que suelen ser el resultado de sobrecargas, y que no mejora con terapia habitual, debe considerarse candidato al premio del sobreentrenamiento.

Lo sabemos, por tu cabeza ahora pasa una pregunta: Cómo se podría diagnosticar, ¿verdad? 

Lo primero, debería establecerlo un médico deportivo. Ya hemos comentado en anteriores ocasiones, que no vale con un médico de cabecera  de medicina gral. Tiene que ser un médico especializado y acostumbrado a tratar con deportistas. Así que, hay que buscar un médico deportivo para que nos atienda. O en su defecto, con un buen fisioterapeuta, también acostumbrado a trabajar con deportistas.

El diagnóstico suele hacerse retrospectivamente. Las alteraciones en los parámetros de rendimiento asociados con el sobreentrenamiento incluyen cambios en los mecanismos de realización de la actividad deportiva, aumento de la marca para una misma distancia en competición, descenso de la capacidad para lograr los objetivos del entrenamiento, falta de motivación para continuar entrenando y falta de un objetivo en los entrenamientos y competiciones. Otras manifestaciones psicológicas incluyen irritabilidad, incapacidad para cooperar con los compañeros de equipo o los entrenadores, cambios de humor, falta de concentración….

Como hallazgos físicos se incluyen las lesiones por sobrecargas microtraumáticas continuas, aumento de la Frecuencia Cardíaca en reposo (el pulso basal, suele ser un buen indicador para saber si nos hemos recuperado bien del anterior entrenamiento), facilidad para fatigarse e insomnio. Además, alteración del nivel de cortisol (ya sabes, la famosa hormona del estrés) en plasma, el nivel sérico de las hormonas tiroideas y de la secreción de adrenalina en la orina de 24h.

Con respecto al tratamiento, esto no va a ser fácil, amig@ mí@... porque dependerá también del grado en el que estés y te puede costar 2 años. No te desanimes y vamos por partes. Lo primero que habría que hacer es bajar el volumen y la intensidad del entrenamiento. Sé que es difícil, pero es mejor parar un tiempo a tener que parar 4 años, en los casos más graves, con, además, tratamiento psicológico de apoyo porque seguimos metidos en el círculo vicioso que comentábamos antes.

Hay que aplicar el principio de la periodización, tanto en términos de variedad de actividades, como reposo y períodos de recuperación repartidos en los ciclos de entrenamiento, como en la variación del volumen de entrenamiento a medida que se acercan los períodos pico de las competiciones objetivo de temporada. De ahí la importancia de tener un entrenador a nuestro lado. 

En este caso, habría que establecer más intervalos de reposo y, si el deportista está lesionado, lógicamente debe seguir un tratamiento con el fisioterapeuta.

Siempre es mejor prevenir que curar.

Para los que todavía no estáis en esta fase, pero alguna vez le habéis visto "las orejas al lobo" y os preocupa... sobre la prevención, hay muchos factores a tener en cuenta, entre ellos, además del entrenamiento, la correcta nutrición (pues ayuda a nuestra recuperación) y el descanso.

Una buena periodización de la preparación física y de la competición (para quienes compitan), y una pronta reducción de la intensidad y el volumen del entrenamiento son los mejores factores para evitar el sobreentrenamiento, con la consiguiente situación frustrante que conlleva para el deportista. 

Aún así, llegar a estar sobreentrenado no es tan fácil, pero sí es fácil empezar a llegar a unos niveles de agotamiento importantes que son el principio del sobreentrenamiento.

Qué más decir? A disfrutar del entrenamiento! Y recuerda que esto no sólo afecta a quienes compiten y que ninguna disciplina deportiva está exenta de ello ...


Dejar un comentario

Por favor tenga en cuenta que los comentarios deben ser aprobados antes de ser publicados

Etiquetas