mujer, retención de líquidos, retención hídrica, salud -

Retención de líquidos

Después del post de la semana pasada sobre el Monohidrato de Creatina (CM) y de romper el mito de que consumir CM provocara retención hídrica, algunas de las lectoras nos habéis preguntado entonces por este tema. Así que, vamos a intentar contestaros a todas en este otro post.

Lo primero que deberías hacer es confirmar si realmente tienes retención de líquidos. ¿Cómo? Muy fácil, presiona la piel de tus piernas y si queda una pequeña hendidura marcada y dura un tiempo... acude al médico para que revise tu circulación.

Ahora vamos con el tema en cuestión. Cuando bebes, cuando te hidratas, tu cuerpo almacena ese agua de 2 formas, dentro de las células o intracelular y fuera de las células -o en zonas subcutáneas- o extracelular. Este es el caso de los edemas o las retenciones de líquidos de piernas y pies, provocados en muchas ocasiones por tus hormonas (estrógenos) y.... ayudado por tu nutrición, conteniendo ésta un exceso de sodio, a lo que le añadimos un estilo de vida sedentario.

Ya habrás escuchado cientos de veces aquello de "el 60% de nuestro peso corporal es agua", ¿verdad? Volviendo al tema de las células, es vital que éstas estén bien hidratadas. El ejercicio físico supone a un nuestro organismo tener que hidratar nuestras células, provocando adaptaciones como que el músculo se llene de glucógeno. Y pensarás ahora "¿qué pinta aquí el glucógeno?". Te lo explicamos: por cada gramo de glucógeno, tu cuerpo almacena 2,7 de agua. Y esto no es malo. Al contrario!

Ya, ya, nos estamos desviando del tema. A ti lo que te preocupa es saber qué es lo que te hace retener líquidos. Ya te anticipamos que son varias las causas y que lo más frecuente suele ser acumular en tu tren inferior, sobre todo en tus pobres gemelos y en tus sufridos pies. Aquí la fuerza de la gravedad juega un papel bastante importante, puesto que la circulación en esta zona necesita de más fuerza y cualquier desajuste, por pequeño que sea (horas en bipedestación, horas sentada...) provocará una retención de líquidos por déficit del retorno venoso. Para esto vienen muy bien las medias de compresión de las que ya os hemos hablado en otras ocasiones.

Sin embargo, si la retención de líquidos la tenemos en el tren superior de nuestro cuerpo, puede ser provocado por un incorrecto funcionamiento del riñón, trastornos del hígado o del corazón, aunque si eres mujer, no te asustes, ya nos has oído muchas veces decir que nuestras hormonas hacen con las mujeres lo que quieren. Y si estás con la regla, sabes de lo que te estamos hablando, ¿verdad?

Durante tu ciclo, después de la 3ª semana y después de la ovulación (siempre que tengas la regla regular), aumentan tus niveles de progesterona. Ésta puede ser responsable de tu retención hídrica y provocar también un ligero aumento de peso corporal durante estos días previos a la regla. Ya estarás intuyendo que debes evitar consumir alimentos con exceso de sodio e intentar realizar cardio durante algo más de tiempo del habitual. También puedes hacer natación durante esos días puesto que el masaje del agua en tu musculatura te ayudará a eliminar ese exceso de líquido.

Cómo puedes evitarlo

Lo primero y más fácil, debes beber más agua, esto ayudará a eliminar el exceso de sodio y con ello la retención hídrica. Las infusiones también cuentan.

También debes realizar ejercicio, ya que éste activa la circulación y ayuda a tu cuerpo a eliminar líquido por la orina y el sudor. Evita realizar ejercicio cardiovascular de impacto en este caso. Pero no dejes de lado el trabajo de fuerza!

Como ya te comentamos unas líneas más arriba, utiliza medias de compresión. Las mismas con las que sales a correr te valen!

Como diuréticos naturales ya conoces la piña, los espárragos, la cola de caballo, puerros...

Come más frutas y verduras.

Limita, o mejor elimina, el consumo de sal. Sustitúyela por especias.

Limita o elimina las sopas de sobre, las conservas, por supuesto las patatas fritas... ni te contamos la cantidad de sal que tienen para no asustarte. Recuerda que los frutos secos debes consumirlos naturales, sin tostar ni salar.

Evita ropa excesivamente ajustada o que impida una buena circulación en las ingles.

Depílate mejor con cera fría.

Acaba la ducha con agua fría.

Cuidado con los medicamentos.

Aunque tu trabajo sea en bipedestación, o sentada, largas horas, muévete cada hora dando pequeños, pero rápidos, paseos para reactivar la circulación.

Evita los taconazos, dificultan tu retorno venoso.


Camina, camina y camina todo lo que puedas. También cuenta subir escaleras, jugar con tu peque en el parque (no verle jugar sentada en un banco). Muévete!

Date masajes (o automasajes) y.... por las piernas en alto un rato por la noche.

 


Dejar un comentario

Por favor tenga en cuenta que los comentarios deben ser aprobados antes de ser publicados

Etiquetas